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Tu versión del futuro ya tiene demasiados pendientes

6 oct
3 min de lectura

Hay una versión de ti que, según tus planes, algún día va a hacer ejercicio, terminar ese proyecto, organizar sus horarios y comenzar a cuidar más de sí misma.

Esa mujer tiene una agenda bastante pesada. Y todavía ni llega.

Mientras tanto, tú sigues esperando algo: más tiempo, más dinero, más claridad o esa seguridad que imaginas que debería aparecer antes de empezar.

Es comprensible. Comenzar algo importante puede dar miedo, especialmente cuando no sabes cómo va a salir. El problema aparece cuando todas tus decisiones quedan sujetas a una condición que nunca termina de cumplirse.


¿Qué estás esperando exactamente?

A veces decimos que queremos hacer algo, pero estamos pensando en su versión más elaborada.

Queremos empezar a hacer ejercicio, pero primero necesitamos la ropa, el equipo, la membresía y una mañana libre. Queremos crear un proyecto, pero primero debemos tomar otro curso, investigar un poco más y encontrar el nombre perfecto.

Cada preparación parece razonable por separado. Sin embargo, juntas pueden convertirse en una lista interminable de requisitos para permitirnos comenzar.

Si tienes leggings o ropa cómoda y puedes dedicar unos minutos a moverte de una manera adecuada para ti, quizá ya tengas suficiente para una primera prueba.

Pero hermosa, si antes de comenzar necesitas resolver hasta el color de la botella de agua, tal vez ya estamos organizando otra cosa.

La pregunta que puede ayudarte es sencilla: ¿qué necesito realmente para dar el primer paso y qué estoy añadiendo porque me gustaría que todo saliera perfecto?


Tu vida actual también cuenta

Empezar con lo que tienes implica reconocer tus circunstancias. El tiempo, la salud, el dinero y las responsabilidades influyen en lo que puedes hacer.

Por eso, una acción útil necesita caber en tu vida.

Si tu semana está llena, quizá una hora diaria sea demasiado. Diez minutos dos veces por semana pueden ser un punto de partida más realista. Si una tarea te abruma, puedes dividirla. Si necesitas información o apoyo, pedirlo puede ser tu primera acción.

El tamaño del paso merece ajustarse a tu situación. Lo que buscamos es que puedas participar en algo que te importa y observar qué ocurre.


La confianza también se construye mientras haces

Es fácil pensar: “Cuando crea más en mí, voy a comenzar”.

Pero también puedes darte oportunidades pequeñas para descubrir cómo respondes. Terminar una tarea, hacer una pregunta o probar una idea te ofrece información que no tenías mientras todo permanecía en tu imaginación.

Puede que descubras una habilidad. Puede que notes un obstáculo. Puede que decidas cambiar de dirección.

Cualquiera de esas respuestas puede ayudarte a elegir mejor.

Creer en ti puede empezar con una promesa concreta: algo que puedas cumplir, revisar y adaptar. Una promesa que sobreviva a un martes normal.


Nos vemos en el taller de octubre

Este mes voy a compartir contigo mi taller «Cree en ti y haz que suceda».

Vamos a conversar sobre las condiciones que ponemos antes de comenzar, las frases que repetimos sobre nosotros mismos y cómo elegir una acción que sí podamos llevar a nuestra vida cotidiana.

También haremos un ejercicio para que te lleves una decisión concreta, con un momento definido para realizarla.


El taller será el 10 de octubre y puedes registrarte gratuitamente  aquí <33



Si hay algo que llevas tiempo dejando para después, tráelo contigo. Vamos a mirar qué parte de ese comienzo ya está a tu alcance.

 
 
 

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